miércoles, 21 de noviembre de 2012

La Sirenita y El Lobo de Mar

Sin mucho que decir. Solo a disfrutar del arte:




Lobo de mar, en la taberna naufragó
Su barco ya partió, se quedó solo
Y pide un trago más, para llorar en él
Historias locas de tempestades
Y de puertos.

En su pecho hizo tatuar a su fiel amor
Que nunca lo dejó ni lo dejará
Y con su ronca voz canta una canción
Que solo canta él y es para su amor.

Baila, baila sirenita
baila para mí
Baila para mí.

En su pecho hizo tatuar a su fiel amor
Que nunca lo dejó ni lo dejará
Y con su ronca voz canta una canción
Que solo canta él y es para su amor.

Baila, baila sirenita
baila para mí
Baila para mí.

Baila, baila sirenita
baila para mí
Baila para mí.

Baila.

viernes, 16 de noviembre de 2012

¿Y qué mejor empezar con un buen tango?

Aquí va: Niebla del riachuelo, por Roberto Goyeneche





Turbio fondeadero donde van a recalar,
barcos que en el muelle para siempre han de quedar...
Sombras que se alargan en la noche del dolor;
náufragos del mundo que han perdido el corazón...
Puentes y cordajes donde el viento viene a aullar,
barcos carboneros que jamás han de zarpar...
Torvo cementerio de las naves que al morir,
sueñan sin embargo que hacia el mar han de partir...

¡Niebla del Riachuelo!..
Amarrado al recuerdo
yo sigo esperando...
¡Niebla del Riachuelo!...
De ese amor, para siempre,
me vas alejando...
Nunca más volvió,
nunca más la vi,
nunca más su voz nombró mi nombre junto a mí...
esa misma voz que dijo: "¡Adiós!".

Sueña, marinero, con tu viejo bergantín,
bebe tus nostalgias en el sordo cafetín...
Llueve sobre el puerto, mientras tanto mi canción;
llueve lentamente sobre tu desolación...
Anclas que ya nunca, nunca más, han de levar,
bordas de lanchones sin amarras que soltar...
Triste caravana sin destino ni ilusión,
como un barco preso en la "botella del figón"...
Varios años y mil anécdotas después, aquí estoy nuevamente.

¿A qué? Solo a escribir... a compartir momentos, a charlar de los temas que nos pueden gustar.
¿Para quién? Sonará egoísta, pero para mi mismo. Necesito estar con ustedes, por lo que cualquier vuelta que se peguen y cualquier cosa que comenten será bienvenida.

Estaré aquí con dudas, curiosidades, ansiedad... solo en frente a una hoja virtual de papel en blanco sobre la que tengo que explayarme ¿podré?

... ustedes lo dirán. Por lo pronto, buenas madrugadas a todos.