Cuentan los ancianos que el fin del siglo se acercaba.
Que había miedo entre la chusma y la incertidumbre se adueñaba de las almas.
Que no había esperanza, que los tambores callaban y los doctores temblaban.
Caían las lágrimas suplicando por una esperanza.
Lágrimas de angustia, de una ilusión que se esfumaba.
Lágrimas que empiezan en uno y terminan en otro.
Lágrimas que son pequeñas ante tan gran herida.
Lágrimas que se multiplican y estremecen el alma.
Lágrimas que nunca han de callar, lágrimas que aunque cesen, su marca han de dejar.
Allí se escucha el grito mudo de quién quiere cambiar.
Allí un nuevo héroe se quiere forjar… el mundo cambiar.
Allí han dicho que una esperanza hay; que es grande el riesgo, mas eterna la victoria.
Y la batalla ha comenzado para ellos.
Ha comenzado la conquista del camino del nunca volver.
Las escaramuzas han dejado sus marcas.
El tiempo ha pasado y gente amada ha quedado.
Mas la pequeña Juana ha llegado y la batalla se ha ganado.
El tiempo y sus héroes decretaron ser tres.
Y tres por siempre han de ser.
jueves, 30 de enero de 2025
martes, 21 de enero de 2025
Vuelta a la democracia griega
Honorable Cámara de Diputados, Honorable Cámara de Senadores, Honorable Concejo Deliberante. Cámaras muchas, honorables pocos y democracia ineficiente.
Estamos en un momento de la historia donde debemos dejar de lado nuestro sistema legislativo, el cual es deficiente en todos sus aspectos y es incluso peligroso para la democracia. Es hora de dejar fuera de juego a los acomodados del poder, que poco entienden de la realidad comunitaria y solo siguen a su lider, el cual tiene como único propósito perpetuarse como tal.
Es posible encontrar un sistema superador del actual, donde cada persona ejerza su derecho político, su derecho a ser parte de la vida pública. Su derecho a ser escuchado y votar por la decisión final. Son derechos que poco a poco nos fueron robando en pos de una élite de la cual el ciudadano de a pie poco conoce y nada puede controlar.
