Soy un aficionado a los viajes. Cada vez que puedo, me gusta explorar las rutas de la Provincia de Buenos Aires, donde resido. A la vez, mis intereses también pasan por la seguridad vial, siendo mi medio de transporte (moto 🏍️ ) uno bastante riesgoso.
Dentro de mis reflexiones, una de ellas pasa por los límites de velocidad. Más preciasamente, a la forma de medirlos y controlarlos. Y encuentro un defecto en la estrategia de medición actual: es muy fácil de engañar.
Me explico... la mayoría sabemos hoy dónde están los radares que miden la velocidas, ya que están señalizados (y también apps de navegación los avisan). Basta con desacelerar durante el segmento que el radar detecta y volver a aumentar la velocidad pasado el mismo para no ser infraccionados.
Que el sistema sea tan simple de engañar, hace que el problema de fondo no esté resuelto: los límites de velocidad no se respetan más allá del alcance del radar. Y agrega una segunda cuestión: aquel conductor responsable que respeta los límites y momentáneamente lo excede (por cualquier motivo), es tan castigado como el conductor irresponsable.