Siglos atrás, en el reino de la Atlántida, un proyecto muy ambicioso vio la luz.
El genio del reino, una criatura con vastos poderes y conocimientos comenzó a explorar las habilidades de los animales que allí vivían. Pasó tiempo con los flamencos, con los cisnes, con los búfalos, e incluso, con los tiburones. Pero luego de un tiempo, el genio concluyó que ningún animal de los que allí habitaban era lo suficientemente fuerte, lo suficientemente listo o lo suficientemente bello para ser digno de ser su mascota.
Por ello, cuando pudo volver a su palacio luego de sus aventuras con animales, se confinó en el laboratorio que había erigido en sus mazmorras. Dió rienda suelta a su creatividad e imaginó al animal perfecto: una criatura que se pareciera a un caballo, con curvas perfectas y delicadas líneas que conformen su figura. Su cuerpo estaría decorado con los más vívidos colores de su paleta de pinturas, y un solemne cuerno brillante y afilado coronaría su rostro.
Ese animal sería tan inteligente como un delfín, tan compañero y amigable como el perro doméstico, ágil como un león y fuerte como el búfalo.
El genio del reino, una criatura con vastos poderes y conocimientos comenzó a explorar las habilidades de los animales que allí vivían. Pasó tiempo con los flamencos, con los cisnes, con los búfalos, e incluso, con los tiburones. Pero luego de un tiempo, el genio concluyó que ningún animal de los que allí habitaban era lo suficientemente fuerte, lo suficientemente listo o lo suficientemente bello para ser digno de ser su mascota.
Por ello, cuando pudo volver a su palacio luego de sus aventuras con animales, se confinó en el laboratorio que había erigido en sus mazmorras. Dió rienda suelta a su creatividad e imaginó al animal perfecto: una criatura que se pareciera a un caballo, con curvas perfectas y delicadas líneas que conformen su figura. Su cuerpo estaría decorado con los más vívidos colores de su paleta de pinturas, y un solemne cuerno brillante y afilado coronaría su rostro.
Ese animal sería tan inteligente como un delfín, tan compañero y amigable como el perro doméstico, ágil como un león y fuerte como el búfalo.