viernes, 12 de marzo de 2021

¿Está ordenado?



Supongamos un conjunto de números: {4, 8, 1, 0, 6} y preguntemos si está ordenado. La mayoría diría que no, y quizás yo mismo coincida. Ahora, intentemos dar el mismo conjunto, pero esta vez ordenado; se vería algo como: {0, 1, 4, 6, 8}, ¿Verdad?

¿Qué pasa si planteo el orden {8, 6, 4, 1, 0}? También es posible llamarlo correcto.
Ambos órdenes son posibles, debido a que el orden absoluto no existe, sino que debe subordinarse a una condicón. En este caso, las condiciones darían lugar a las comprobaciones:
a. ¿Está ordenado de menor a mayor?
b. ¿Está ordenado de mayor a menor?

Intuitivo, propio de la experiencia cotidiana. Divago sobre un conjunto pequeño de números, pero me interesa extrapolar el concepto que nos define el orden a los objetos. Y no a los objetos entre sí; sino a los objetos con relación al espacio.

Discriminar si un objeto está ordenado respecto de su espacio circundante es tarea más compleja y aún más abstracta que nuestro ejemplo matemático. Pero utilizando aquel, podemos establecer un punto de partida al preguntarnos cuál es el criterio de validación. La experiencia diaria nos dicta que un objeto está ordenado, si está en el lugar que el dueño -del objeto o del lugar-  le haya asignado. Siguiendo el camino, cabe preguntarnos si el lugar que el dueño le haya asignado es correcto o no.

Necesitamos una validación para comprobar si el objeto en el lugar asignado está ordenado o no.

Propongo cinco criterios, no independientes, sino combinables entre sí, debido a la naturaleza que pueden asumir distintos objetos.

- Utilidad: determinando que el objeto tiene un propósito continuo -o casi-, deberá situarse dónde maximice su funcionalidad.
- Potencialidad: considerando al objeto no de constante uso, es de considerar con cuánta efectividad cumplirá su función partiendo del lugar elegido para aquel.
- Alcance: siendo un objeto concebido para tal fin, se debe considerar con cuánta rapidez puede este ponerse en funcionamiento a voluntad de quién lo requiera.
-Interrelación: debe considerarse el tiempo que el objeto no esté en uso y cuál es el efecto sobre otros objetos que están o estarán en uso, a fin que no se interponga, dificulte o limite la accion de aquellos.
- Visual: dado un objeto sin fin más que el estético, así como otros con fin determinado que igualmente sean expuestos a propios y extraños, dentro de la consideración es de esperar se considere lo agradable a la vista como factor de decisión.
 
Luego será la priorización entre los criterios elegibles para el objeto en cuestión la que deba determinar dónde debe ser emplazado... sin dejar de considerar la variabilidad en la utilidad del objeto. 
 
Una vez establecido un criterio para disponer elementos dentro de un espacio físico, queda a la vez plantear si la priorización es (o debe ser) absoluta o relativa.
 
Mi opinión es que la priorización de criterios es relativa a cada persona. Pero que debe ser absoluta, a fin de agilizar los tiempos tanto la vida cotidiana como profesional; permitiendo automatizar u omitir la moyar cantidad de acciones posibles para ofrecer más tiempo a tareas que edifiquen otros aspectos de la persona.

Por tanto, cada vez que alguien comente "esto no está ordenado", solo queda responder "¿Bajo qué criterio?".